Planificado por ciclistas profesionales
El ex ciclista profesional, Mario Kummer, ha planificado con detalle las rutas de este campus, recorriéndolas por sí mismo en varias ocasiones. Porque el campeón del Mundo y medalla de oro olímpica no deja nada al azar y siempre está abierto a descubrir nuevos rincones: “Aquí hay aún muchos caminos gravel por descubrir, cada año exploramos nuevas rutas”.
Los recorridos del Gravel Camp de Q36.5 se han diseñado para que todos los participantes disfruten: hay tramos por anchas pistas de grava, también senderos estrechos a través del bosque y caminos en torno a desfiladeros y arroyos. Descubrimos los rincones escondidos de las montañas del Tirol del Sur.
Rutas variadas y, en ocasiones, retadoras. Aunque siempre en buena compañía y con un espíritu de grupo, liderado por nuestros experimentados guías. “Este campus ofrece la oportunidad de unirse a un grupo de ciclistas que comparten su entusiasmo y pasión por el ciclismo”, explica Lucie, participante en la edición de 2024.
En colaboración con el ex profesional italiano, Ivan Santaromita, Mario Kummer, guía al grupo de participantes los cuatro días del campus. Un equipo de asistentes locales se encargan de que todo funcione correctamente, más allá del pedaleo: avituallamientos en ruta, logística, transporte de equipaje, servicio de lavandería, mecánica y masajes. Un servicio perfecto las 24 horas del día para que los participantes tan sólo se preocupen por pedalear.
El mejor alojamiento: Lago Caldaro
La base del campus será el hotel Haus am Huang, junto al lago Caldaro. Un hotel de 4 estrellas que es mucho más que un hotel. La familia Morandell se encarga de que sus instalaciones sean “un lugar para estar” y disfrutar. El propio Matthias Morandell es un experto ciclista de carretera y gravel que sabe perfectamente cuáles son las necesidades de los ciclistas tanto antes como después del recorrido.
Relajación y buena comida son las grandes prioridades. En torno a unos viñedos sobre el lago Caldaro, este hotel cuenta con piscina al aire libre, terraza panorámica y zona de relax. Las habitaciones tienen terrazas con vistas sobre el lago. En los días claros se pueden ver los Dolomitas.
Un joven equipo de cocina se encarga de preparar los platos adecuados para la recuperación muscular de los ciclistas; generosos desayunos a base de productos frescos locales y una “pasta party” al acabar las rutas. Para la cena, un menú de cinco platos y un abundante bufé de productos tradicionales del Tirol del Sur aportarán los nutrientes necesarios para recuperar fuerzas. Quienes lo deseen, podrán participar de una informal cata de vinos organizada por los propietarios, con degustaciones de vinos premium de la región.
El hotel Haus am Hang incluye pensión completa, avituallamiento en ruta, visitas guiadas, masajes, charlas técnicas, prueba de productos ciclistas colaboradores (SRM, Schwalbe, etc.), además de un kit completo de prendas gravel Q36.5 (maillot y shorts) y descuentos para la tienda exclusiva Q36.5 Flagship Store.